jueves, 5 de junio de 2008

Dejadme que os cuente una historia

Mientras recorría por los recodos de la mente, te conocí, y entonces descubrí que eres una persona especial. Y tu hijo, es una persona excepcional. Por eso dejadme que os cuente una historia, yendo lejos de este mundo. Quedemos el lunes y os contaré una historia.

Lo dicho dejadme que os cuente una historia, donde brille el heroísmo, los animales exóticos, dragones, sirenas, ninfas y otros héroes que no voy a desvelar.

Todo empezó una noche de verano, cuando las hadas del distrito sur de la ciudad, trían un mensaje a un apuesto caballero, el sobre iba lacrado con cera de ogro de las montañas. El caballero, que lo bautizaré como Factus, nombre que me inventado como salta la vista. Factus era inteligente, y la katana que tenía colgando de la cintura, rebosaba de precisión y determinación. Tenía dos secuaces más un rufían que robaba a la mínima ocasión que llamaremos Snipper y un mago que utilizaba las artes del fuego que llamaremos Sindorás.

Snipper, era un elfo, alto y sutil. Era un asesino despiadado, y tenía mucha destreza a la hora de utilizar las dagas y los arcos. Y era también muy diestro a la hora de robar fuera lo que fuere. Se crio entre los árboles donde se suelen criar todos los elfos.

Sindorás, era un humano que se pasaba mucho más tiempo en la biblioteca que en su propia casa, estudiaba siempre la manera de aprender las artes píricas.

Entonces el viaje empezó, los tres iban en camino de un hazaña, por la cual se les recordase desde tiempos inmemorables. La misión era simple, consistía en ir a la guarida de una arpía que estaba custodiada por su cría y un ogro que las guardaba con mucha celosía.

Así que se propusieron hacerlo con la máxima delicadeza posible, sin levantar sospechas, así que se encaminaron hacía allí. Mientras Snipper aprovechó para robar al guardián de la guarida, Sindorás aprovechó para utilizar sus artes para crear bolas de fuego que hicieron quemar hasta los cimientos, cuando el mago empezó a quemar el escenario entonces entró Factus para cortarle el cuello a los tres con su katana.

Así que ¿así pasó todo? ¿Así mataste a tu familia Carlos? Llamaste a Julián y a Pablo, para que Julián robara, y para que Pablo creara una bomba que incendiara lo que en un tiempo fue tu hogar. ¿Qué es lo que te llevó a hacer eso? ¿Por qué tuviste que matar luego a tus amigos que te ayudaron? ¿Por qué le rondaron dudas de si estaba bien o mal? Aquí mi amigo y yo, te hemos estado escuchando y después de quince años en el cuerpo nunca había oído una historia tan macabra como es la tuya. Y eso que soy inspectora criminalista.

1 comentario:

Lan Sebastian Garcia Coll dijo...

Esta historia esta repetida por la conexiónque tengo, lo siento de nuevo. Supongo que tendremos que empezar a pensar que estoy tartamudeando.