miércoles, 4 de junio de 2008

Diálogos de gente malsonante

El escenario de esta historia transcurre en el rellano de una escalera, donde el eco y los vecinos son, sobre todo el público de esta historia.

Situación. Son dos amigos que después de varios meses sin hablar se encuentran en el rellano de un tercero, llamémosle Pepe y Paco. Hagamos la descripción.

Pepe es el típico chico tímido ante los demás, persona que suele seguir el rebaño. Es estudiante de universidad, y por mucho que lo niegue, le gusta ser ver mucho porno, tanto que se lleva dentro de bandolera que siempre lleva colgando, una revista del destape.

Paco, por otra parte, es más lanzado, más burro, y nunca teme que lo pillen con nadie, lleva trabajando durante años, mientras todos sus amigos aún estudian, es el que tiene las cosas más claras, pero tiene otras virtudes que los demás no, y es que sabe apreciar las buenas compañías, ya sean amigos, chicas, etc. El trabajo le abrió muchas puertas en ese sentido.

-¿Y qué tal llevas la universidad?

-Pues creo que la llevo más en la barra del bar con los amigos entre comillas que con los profesores en sí.

-Y de chicas, ¿sigues siendo tan tímido?

-Creo que incluso más, porque me quedo callado a su lado y me empiezan a sudar las manos, y a veces incluso tartamudeo sin darme cuenta.

-Madre mía sigues siendo el mismo que siempre, eres un animal de costumbres, a ver si te tendremos que llevar a pasear por los clubes algún día de estos.

-No creo que haga falta, porque el otro día le toqué la mejilla a una.

-Guau, ¿seguro que era una, o era en realidad tu madre o tía paterna?

-No te pases que ya sabes que me molesta.

-Dicen que las mentiras ofenden, y la gente que miente mucho más.

-Sobre todo si te acabas de cargar el dicho, tu sí que eres un animal, pero no de costumbres, eres un mono de feria.

-Al menos soy listo y me tiran cacahuetes, cuando hago una hazaña. O hago algo bien.

-Cállate la puta cara que estoy harto de escucharte, siempre dices lo mismo, y por mucho que digas nunca cambiarás. La obra te cambió.

-Como a ti, la universidad. No en el tema de masturbarte como un mono, si no en que no te abres a la gente, y que llevas la revista de cada mes en tu bandolera.

Bajó un vecino de la escalera, para advertir que hacían mucho ruido, mientras estaba bajando Ricky. Era un chico que nunca admitía problemas en su pandilla, era simplemente, la libra que calibraba cuando una cosa estaba fuera de lugar y cuando no, estaba trabajando y estudiándose un futuro, poco prometedor por lo que decía él, y no es que se hiciera la víctima, pero es que era el tercero de siete hermanos, y todos ellos, al llegar a la mayoría de edad, se tenían que, o independizarse o trabajar para ir tirando en la familia.

-Chicos, no montéis tal albedrio en el rellano de la escalera, joder cualquiera diría que tenéis la pitopausea o algo por el estilo.

-Ha empezado él diciendo que me tendría que llevar a clubes.

-Pepe, si seguro que te hacen un favor, hombre no lo niegues, que ya tienes niebla en la pantalla del ordenador, porque está quemado por dentro, de tanto porno que visitas.

Ruborizado, estuvo callado durante todo el recorrido, Ricky y Paco empezaron a hablar, Pepe, de mientras estaba pensando en que página meterse aquella noche fría.

-¿Has visto la página web de giger?

-Sí, pero tengo que decir una cosa, este tío parece que no sabe hacer nada más que mal formados, ¿por qué será?

-Pues no lo sé, pero también paso de saberlo, porque seguramente si rascamos en el tema, encontramos algo muy chungo.

-Pepe, cuéntate algo.

Taciturno, y pensativo estaba pensando que contar a los demás, pero lo único que se le ocurrió fue mirar para otro lado y pasar un poco del tema.

-Venga Pepe, cuéntame cómo ganas jugando al mechero, o cómo le tiras los trastos a las universitarias.

Lo único que podía decir es que no dijo nada más que se rió de su situación, hacía como un año que estaba en la universidad y lo único que tenía claro era la hora de salir a merendar.

Esta historia va para aquellas personas que han marcado frases dentro de esta historia.

P.D: Por mucho que no nos veamos, siempre estaremos aquí, a todos mis amigos

4 comentarios:

Lan Sebastian Garcia Coll dijo...

Las mentiras ofenden: Esta frase, se soltó por primera vez una noche de borrachera en una cerveceria.
Pitopausea: Dicése de la regla masculina. Que equivale a un concurso de a ver quien mea más lejos.
Giger: La página oficial es www.giger.com, es muy buena, aunque es cierto que abarca mucho el tema de aliens y cosas así.
Mechero: Aparte de ser un utensilio para encender cigarros, también es un juego de cartas.
Callarse la puta cara: Frase que va bien cuando el vecino te pone nervioso, a los que tiene al lado.
Seguro que hay más frases que no entendais pero os las "traduciré" encantado.

Michel dijo...

Este ma molao, estoy incluido en el :D
jeje
Solo michel puede decir las mentiras ofenden, jajaja
Es lo que tiene mezclar cerveza e intentar pensar a la vez.

Sige asi, nos vemos

mariloli dijo...

oye no hay ninguna frase mia?jo, ahora me enfado y no respiro!be, supongo que no te acuerdas de ninguna pero la verdad es que hemos soltao muchas mas en nuestros dias de birras y risas. besos

Susana dijo...

ME "WOW"??????? JAJJAJA esa frase te gustó ehhhh jejjje
besos marikelfo!!